Martin Oaks
Written on 2/5/2026
**Elegía a los olvidados**
En las despiadadas llanuras de Nebraska, durante la década de 1850, la desolación y el rigor del invierno empujan a tres mujeres a un estado de locura incurable. Ante la incapacidad de sus maridos para afrontar la situación, Mary Bee Cuddy (sensacional Hilary Swank), una mujer solitaria, piadosa, de una voluntad inquebrantable y “más fea que un cubo de hojalata”, se ofrece voluntaria para transportarlas de regreso al este, hacia un refugio en Iowa.
En los albores de su viaje, Cuddy salva de una horca a George Briggs (Tommy Lee Jones), un desertor y buscavidas de moral laxa, y lo hace bajo la promesa de que la acompañará y la protegerá en la peligrosa travesía. Juntos, esta pareja improbable debe cruzar un territorio hostil, enfrentándose a la crudeza del clima, a los encuentros amenazantes con los indios y a la carga psicológica de cuidar a tres almas quebradas, en un periplo que pone a prueba los límites de la decencia y la cordura humanas.
“The Homesman” es una obra de una sobriedad desgarradora que subvierte las mitologías del western para dar voz a quienes la historia suele silenciar: las mujeres de la frontera. Tommy Lee Jones, en su faceta de director, despliega una narrativa austera y visualmente imponente que captura la inmensidad del paisaje como metáfora de una cárcel de aislamiento. A diferencia de los relatos clásicos de conquista, aquí el heroísmo reside en la resistencia pasiva y el sacrificio moral. Hilary Swank se muestra magistral proyectando una fortaleza que oculta una profunda y trágica vulnerabilidad. El contraste entre su rectitud, casi religiosa, y el pragmatismo cínico de Jones, crea una dinámica fascinante, incluso cómica, que evoluciona de forma orgánica, culminando en un tercer acto que nos deja helados y desafía nuestras expectativas.
Atilio Nalerio
Written on 6/13/2026
**Mujeres enajenadas**
No estoy de acuerdo con la clasificación del género como Western. Sí transcurre en el lejano oeste yanqui en el siglo 19, hay algunos indios, un par de bandidos y varios tiroteos, pero el tema es un poderoso melodrama —contiene algunas escenas muy fuertes para estómagos débiles— que te desplaza como espectador y te mete de lleno en la historia como si fueras un protagonista más. La extraordinaria actuación de las tres mujeres que interpretan a las dementes y, especialmente, Hilary Swank son un verdadero festín para quienes amen el arte dramático. Hay que ver de qué manera la Swank se ofrece una y otra vez en matrimonio como vehículo para escapar de la soledad, sin aspavientos, contenida, intensa de voz y cuerpo como una gata herida. Y ¡qué bien le sienta la vejez a Tommy Lee Jones! logrando escaparse de sus habituales exageraciones aquí está en la medida justa. La producción se da el lujo de poner a los grandiosos James Spader y Meryl Streep en pequeños papeles haciendo gala de su conocido histrionismo.
Es triste, tristísima pero no deja de ser (según mi pobre discernimiento) una pequeña joya. Es una muy, pero muy buena película que mucha gente debería ver, y me atrevo a sugerirle a aquellos que no les gustó que hagan un esfuerzo y traten de verla nuevamente —sin el prejuicio de que se aburrirán— y quién te dice, tal vez puedan apreciarla en su justo merecimiento.
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**_SPOILER:_**
El guión se juega una interesante y peligrosa chance al hacer matar a la protagonista cuando aún falta un tercio para que termine el filme, y este hecho juega a favor para volcar la atención en las tres desdichadas que son conducidas a no se sabe muy bien qué destino.